Competencia investiga al transporte frigorífico de mercancías por carretera

La Comisión Nacional de la Competencia (CNC) ha comenzado a investigar posibles prácticas anticompetitivas en el mercado del transporte frigorífico de mercancías por carretera, un sector considerado estratégico para la provincias de Almería por la dependencia casi absoluta que tiene la agricultura a la hora de enviar sus frutas y hortalizas a los mercados exteriores, donde la última campaña hortofrutícola ha alcanzado una cuota de exportación del 69,5% del total producido, la más alta de su historia.

La CNC ha anunciado esta decisión de forma oficial, a través de un comunicado de prensa, añadiendo que ya ha iniciado inspecciones simultáneas en varias empresas y asociaciones del sector, que se han realizado esta semana, en concreto, los días 11 y 12 de diciembre.

Según Competencia, institución única e independiente del Gobierno, que integra a los antiguos Servicio y Tribunal de Defensa de la Competencia, "existen sospechas de posibles prácticas anticompetitivas en este sector, consistentes en la fijación de precios y de otras condiciones comerciales y de servicio, así como el reparto del mercado del transporte frigorífico de mercancías por carretera en España", señala. En el caso de acreditarse algún indicio de conducta ilegal, se procedería a la incoación formal de expediente. Este tipo de actuaciones se consideran infracciones muy graves, que pueden acarrear multas de hasta el 10% del volumen de negocios total de las empresas infractoras en el ejercicio inmediatamente anterior al de imposición de la multa, explica la CNC en su comunicado.

El transporte de hortalizas por carretera tiene ante sí el casi eterno reto de dar un relevo a la intermodalidad, lo que permitirá reducir la dependencia en situaciones climatológicas adversas. Además, está demostrado, según estudios realizados, el último de ellos premiado por la Fundación Unicaja, que el consumo de combustibles por tonelada y kilómetro es seis veces mayor en el caso de la carretera que en el marítimo, mientras que el nivel de emisiones de CO2 es cinco veces superior. Lo que ocurre es que para que el barco sea rentable, debería enviarse una cifra de, al menos, un 20% de la producción total.