Fijación de la carga

Esta semana os dejamos un artículo publicado por Juan I.Beitia en la edición de la 2ª quincena de Transporte XXI

 

La sujeción de la carga en el vehículo es una acción combinada de estiba, colocación y fijación. Todo ello debe tener como finalidad que la carga pueda soportar movimientos bruscos que se pueden producir durante el transporte.

 

En una planificación ideal, todo cargador y transportista debería saber de antemano cómo colocar y asegurar la carga. La realidad nos presenta múltiples situaciones en las que la operación se lleva a cabo en la mejor de las improvisaciones. En el supuesto más simple, cuando la cosa no ha quedado bien, lo mejor es que se produzcan corrimientos de carga.

 

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Esto ocurrió en el transporte de una mercancía compuesta por unidades de maquinaria, y elementos de construcción de distinto volumen y peso, de formas irregulares, que se colocaron en el remolque del camión. La maquinaria se depositó sobre paletas. Todos los elementos quedaron finalmente abrazados y fijados al vehículo con cinchas que colocó el conductor. Durante el viaje, en un movimiento de giro pronunciado, el conductor detectó que la carga se había movido.

 

En estos casos, la regulación del transporte es clara; nos dice que el transportista debe pedir instrucciones al cargador, y, si no puede contactar con él, debe tomar las medidas necesarias. Hay que dirigir el vehículo al lugar más próximo para descargar y cargar de nuevo la mercancía con seguridad. Y si es necesario, contratar grúas o la ayuda de otras personas.

 

Esta operación supone un coste nada desdeñable, y generará un retraso con claros perjuicios para las partes. La pregunta es, quién paga, quién debe soportar este coste y el perjuicio que se ocasione. Hay presunción a favor del transportista, la regulación dice que tiene derecho a exigir el reembolso de estos gastos extraordinarios, a menos que sean ocasionados por su culpa. Es decir, la carga de probar la culpa del transportista será del cargador.

 

De ahí que, lo primero que necesita el cargador es un perito que pueda presentarse de inmediato, cosa que hará también el transportista y que no conllevará necesariamente a un mismo diagnóstico. Así es el transporte, cuando ocurren las cosas hay que estar, y hay que actuar, luego es tarde.

 

Todo ello para que podamos concluir, casi con seguridad, que un acuerdo será el mejor de los finales.

 

Nueva llamada a la acción