Los problemas más comunes en las comunidades de vecinos

Los problemas más comunes en las comunidades de vecinos

Más del 50% de los españoles viven en comunidades de vecinos lo que supone una necesaria convivencia vecinal que, en ocasiones, puede generar conflictos.

 

Uno de los retos a los que se enfrentan los Administradores de Fincas es resolver todas las situaciones imprevistas que suceden en el día a día de sus Comunidades de Propietarios y mediar y buscar diferentes soluciones para evitar el malestar entre los vecinos. Se estima que cerca del 80% de los conflictos se solucionan a través de la mediación.

 

Esta mediación la realiza en base a la Ley de Propiedad Horizontal, la encargada de legislar estos conflictos que surgen en las Comunidades de Propietarios. El procedimiento usual para la resolución de las incidencias comienza en el presidente de la comunidad y se traslada al Administrador de Fincas en las periódicas juntas de vecinos.

 

Aunque en cada comunidad de vecinos surgen diferentes situaciones, a continuación, se recogen los cinco problemas más usuales:

 

Conductas molestas

La principal conducta molesta que se ocasiona es el ruido, derivado de música muy alta, de la televisión, de una fiesta no autorizada, del movimiento de muebles o de reformas y mudanzas, entre otros.

Con carácter general, cada municipio tiene una normativa local acerca de la contaminación acústica que establece los decibelios máximos permitidos para cada franja horaria.

Para la resolución de este conflicto, el primer paso sería el aviso al causante del ruido y, en última instancia y, sólo en aquellos casos en los que no es posible un acuerdo entre vecinos, se aconsejará avisar a la policía municipal para que lleve a cabo mediciones acústicas y determine si existe un incumplimiento legal.

 

 

Morosidad

Este conflicto es uno de los que más preocupan a los vecinos y uno de los más sensibles para resolver. Supone un importante foco de conflictos entre los vecinos que pagan rigurosamente sus cuotas y los que no.

El incumplimiento de pago puede ser de las cuotas ordinarias o de las derramas extraordinarias aprobadas.

A la hora de resolver este problema, es aconsejable avisar al vecino moroso de forma amistosa. Si no resulta efectivo, se deberá enviar un aviso de requerimiento de pago y, en último caso, acordar en la junta de vecinos por mayoría simple comenzar un proceso judicial.

 

 

Descargar gratis tu checklist para evaluar la eficacia en la gestión de seguros  de tus comunidades

 

 

Reformas de vecinos

Las obras de reformas llevadas a cabo por los vecinos es otro de los conflictos vecinales más comunes. El origen de las quejas suele ser el ruido y la suciedad que se genera con el inicio de las obras, sobre todo para los vecinos que se sitúan cerca de la vivienda a reformar.

 

Aunque los vecinos deben tolerar estas inevitables incomodidades, existen unas normas y limitaciones en los horarios de trabajo, en el uso del ascensor para las cargas de material de obra, etc.

 

Además de la normativa local de contaminación acústica que determinará las posibles horas de trabajo en función del ruido generado, si se produjeran desperfectos en zonas comunes o viviendas colindantes, será el propietario de la vivienda que realiza la reforma el que deberá responder ante ellos.

 

 

Obras comunes

La realización de obras en las zonas comunes genera numerosos conflictos vecinales por la generación de derramas imprevistas.

Aquellas derramas derivadas de obras necesarias, como la restauración de las fachadas, el cambio de las bajantes, la instalación de ascensores o rampas de acceso, son las más conflictivas.

Todos los vecinos tendrán la obligación de pago en base a su cuota de participación. En la junta de vecinos se determinarán los diferentes términos para el pago de la derrama.

 

 

Humedades

Los siniestros por humedades son otra fuente de conflicto entre los vecinos debido a que su origen no siempre está claro y, por tanto, quién tiene que asumir los gastos de reparación.

 

En términos generales, en el caso de que la humedad provenga de un elemento privativo, el coste de la reparación deberá ser asumido por el propietario de la vivienda. Cuando el origen esté en un elemento común, será la propia comunidad quien asuma el coste de la reparación.

 

En todas las Comunidades de Propietarios es clave disponer de un Seguro de Comunidad para asegurar estos posibles imprevistos que, inevitablemente, causan malestar entre los vecinos.

 
Checklist eficacia seguros comunidades

 

Llerandi

Llerandi

Equipo de Llerandi Riesgos y Seguros